Cómo organizar la nevera correctamente

¿Porqué es importante cómo organizar la nevera correctamente?

Tener la nevera ordenada es crucial por varias razones que afectan tanto a la seguridad alimentaria como a la eficiencia en el hogar.

En primer lugar, un frigorífico ordenado permite una mejor visibilidad y acceso a los alimentos, lo que reduce el riesgo de olvidar productos que puedan expirar y desarrollar moho. Además, al mantener los alimentos organizados, se minimiza la posibilidad de contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos, lo que ayuda a prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.

Mantener la nevera ordenada también contribuye a reducir el desperdicio de alimentos, ya que se pueden identificar fácilmente los productos que están cerca de su fecha de vencimiento y consumirlos a tiempo. Asimismo, una nevera ordenada facilita la tarea de planificar comidas y hacer la lista de compras, lo que puede ayudar a ahorrar tiempo y dinero al evitar la compra de alimentos innecesarios o duplicados.

En última instancia, una nevera ordenada no solo promueve un entorno más higiénico y seguro, sino que también fomenta hábitos alimenticios más saludables y una gestión doméstica más eficiente.

Muchas veces llegamos de la compra cansados y nos limitamos a guardar los alimentos en la nevera con la única preocupación de que nos quepan todos bien, como si de un tetris se tratara, pero la forma y el lugar donde guardas los alimentos importa y mucho.

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¿Cómo organizar la nevera?

Organizar la nevera correctamente nos va a permitir una correcta conservacion de los alimentos, orden adecuado, seguridad alimentaria y ahorro, ya que reduciremos el desperdicio alimentario. Así que vamos apso por paso.

¿Cómo preparar la nevera antes de la compra?

Primero que nada, conviene que antes de hacer la compra revisemos bien qué alimentos tenemos y cuáles no, para evitar comprar de más y futuros desperdicios. Además, de los alimentos que tengamos debemos revisar bien las fechas de caducidad y asegurarnos de que no haya ninguno en mal estado.

Además también conviene que nos aseguremos de que la temperatura oscila entre los 4 y 5 grados, ya que involuntariamente, al introducir o sacar algún alimento podemos haber manipulado el termómetro.

Durante la revisión, podemos aprovechar que la nevera está más vacía para limpiarla y desinfectarla bien, ya que continuamente introducimos alimentos que pueden haber estado expuestos a muchos contaminantes y haber pasado por las manos de cientos de personas.

Cómo limpiar nevera

¿Cómo limpiar la nevera?

Para desinfectar la nevera de manera efectiva y garantizar la eliminación de gérmenes y bacterias, sigue estos pasos:

  1. Preparación: Comienza por desenchufar la nevera para evitar accidentes y para facilitar el acceso a todas las áreas de limpieza.
  2. Vaciar la nevera: Retira todos los alimentos, envases y estantes de la nevera. Descarta cualquier alimento caducado, en mal estado o que no vayas a consumir.
  3. Limpieza preliminar: Utiliza un paño húmedo para eliminar los residuos de alimentos, derrames y manchas visibles en el interior de la nevera. Esto ayudará a facilitar la desinfección posterior.
  4. Preparar una solución desinfectante: Puedes optar por una solución desinfectante comercial diseñada específicamente para superficies de cocina o preparar una solución diluida de lejía. Para hacerlo, mezcla 1 cucharada de lejía (hipoclorito de sodio) en 1 galón (aproximadamente 3.8 litros) de agua.
  5. Aplicar la solución desinfectante: Con un paño limpio o una esponja, aplica la solución desinfectante en todas las superficies interiores de la nevera, incluyendo las paredes, estantes, cajones y juntas de goma de las puertas. Asegúrate de cubrir todas las áreas y permitir que la solución permanezca en contacto con las superficies durante al menos 5 minutos para una desinfección efectiva.
  6. Enjuagar y secar: Después de dejar actuar la solución desinfectante, enjuaga todas las superficies con agua limpia para eliminar cualquier residuo de lejía o solución desinfectante. Luego, seca completamente la nevera con un paño limpio y seco.
  7. Desodorizar (opcional): Si hay olores persistentes en la nevera, puedes desodorizarla colocando una caja de bicarbonato de sodio abierto en una esquina de la nevera o un recipiente con café molido, carbón activado o incluso cáscaras de limón para absorber los olores.
  8. Volver a colocar los alimentos: Una vez que la nevera esté completamente desinfectada y seca, vuelve a colocar los alimentos y los envases en su lugar correspondiente.
  9. Conectar la nevera: Finalmente, vuelve a enchufar la nevera a la corriente eléctrica y ajusta la temperatura según sea necesario.

Es recomendable desinfectar la nevera regularmente, al menos una vez al mes o cuando sea necesario, especialmente después de derrames de alimentos o cuando se detecten malos olores. Esto ayudará a mantener un ambiente seguro y saludable en la cocina.

Como organizar la nevera adecuadamente

¿Dónde poner cada alimento en la nevera?

Tras llegar por fín con nuestra compra, conviene que separemos los alimentos según si los vamos a almacenar en la despensa, requieren de congelación o bastará con refrigeración.

En ocasiones, nos pueden surgir dudas entre congelación y refrigeración, pero no hay más que revisar la fecha de caducidad o considerar si tenemos previsto su consumo en los próximos 4-5 días.

Seguidamente, para ganar espacio en la nevera y reducir la contaminación, podemos retirar todos los embalajes y almacenarlos en tuppers herméticos, envueltos en papel film o en bolsas de congelación, evitando así que entre en nuestra nevera todo aquello que ha estado completamente expuesto en la cadena de transporte y supermercado.

Además, dejar un poco de espacio en la nevera permitirá la buena ventilación y circulación del aire.

Cuando ya tengamos todos los alimentos listos, vamos a proceder a su refrigeración:

Colocar cada alimento en la nevera de manera adecuada puede ayudar a mantener la frescura, evitar la contaminación cruzada y optimizar el espacio disponible. Aquí hay algunas pautas generales sobre dónde colocar diferentes tipos de alimentos:

Parte superior de la nevera

Esta zona suele tener una temperatura más estable y es ideal para alimentos que no necesitan cocinarse, como bebidas, productos lácteos (leche, yogurt, queso), mantequilla, y alimentos listos para comer como sobras de comida cocida, salsas y aderezos.

Puerta de la nevera

Esta área suele experimentar fluctuaciones de temperatura debido a la apertura frecuente de la puerta, por lo que es mejor reservarla para alimentos que sean resistentes a las variaciones de temperatura y no se echen a perder fácilmente, como condimentos (ketchup, mostaza, vinagre), jugos, agua embotellada.

Cajones para frutas y verduras

Estos cajones suelen estar diseñados para mantener una humedad más alta, lo que ayuda a preservar la frescura de frutas y verduras. Coloca aquí frutas y verduras frescas como manzanas, naranjas, zanahorias, espinacas y brócoli.

Estanterías intermedias

Utiliza estas estanterías para almacenar alimentos que necesitan cocinarse antes de consumirse, como carnes crudas, aves, pescado y mariscos. Asegúrate de mantener estos alimentos en recipientes sellados o en bandejas para evitar la contaminación cruzada. Y aqui colocar tambien los huevos, ya en la puerta pueden sufrir muchos cambios de temperatura de abror y cerrarla.

Estantería inferior

Esta zona tiende a ser la más fría de la nevera y es ideal para almacenar productos lácteos sensibles al frío, como la crema y el queso fresco, así como carnes crudas y productos cárnicos envasados.

Recuerda que estas son pautas generales y que algunas neveras pueden tener variaciones en la distribución de la temperatura. Es importante revisar la configuración de tu nevera y ajustar la ubicación de los alimentos según sea necesario para garantizar su frescura y seguridad.

Además, como recomendación, cuando metas la compra en la nevera puedes colocar los alimentos más antiguos en la parte de delante asegurando así que los consumes y no los dejas olvidados en el fondo hasta que se caduquen.

¿Cuáles son los mejores envases para conservar en la nevera?

Como hemos mencionado antes, para asegurar mayor higiene y espacio en la nevera conviene que quitemos todos los embalajes con los que han estado expuestos en el estante del súper, pero automáticamente debemos envasarlos herméticamente antes de conservar.

Cuando se trata de almacenar alimentos en la nevera, es importante elegir los envases adecuados para mantener la frescura, prevenir la contaminación cruzada y maximizar el espacio. Aquí hay una lista de distintos tipos de envases que puedes usar:

Recipientes de plástico herméticos

Son ideales para almacenar sobras de comida, frutas y verduras cortadas, así como para marinar alimentos. Asegúrate de que tengan tapas herméticas para mantener la frescura y evitar derrames.

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Bolsas de almacenamiento con cierre hermético

Son útiles para almacenar alimentos como frutas y verduras frescas, carnes y pescados crudos, así como para congelar alimentos. Son flexibles y ocupan menos espacio que los recipientes rígidos.

bolsas herméticas

Papel film o papel de alumnio

Son convenientes para envolver alimentos individuales o sobras antes de guardarlos en la nevera. Asegúrate de envolverlos de forma segura para evitar fugas de líquidos y mantener la frescura.

papel film

Recipientes de vidrio con tapa hermética

Son una alternativa más duradera y segura a los recipientes de plástico. Son ideales para almacenar alimentos calientes, sobras de comida, salsas y aderezos, ya que no absorben olores ni sabores.

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Bandejas para huevos

Son específicamente diseñadas para almacenar huevos y mantenerlos protegidos de roturas y olores en la nevera.

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Botellas y recipientes para líquidos

Para almacenar jugos, leche, agua, salsas y otros líquidos, es recomendable utilizar botellas y recipientes que se cierren herméticamente para evitar derrames y mantener la frescura.

Bolsas reutilizables

Son útiles para almacenar alimentos secos como nueces, cereales, galletas y bocadillos. Opta por bolsas de silicona o tela reutilizables para reducir el desperdicio de plástico.

Al elegir envases para almacenar alimentos en la nevera, asegúrate de que estén libres de BPA y otros productos químicos nocivos, y procura utilizar opciones reutilizables para reducir el impacto ambiental. Además, etiquetar los envases con la fecha de almacenamiento puede ayudarte a mantener un mejor control de la frescura de los alimentos.

Consejos para optimizar el uso de la nevera

Almacenamiento adecuado de productos abiertos

Evita dejar latas abiertas de salsas, encurtidos, conservas, etc., en la nevera. Transfiérelos a recipientes herméticos o tuppers pequeños para prolongar su frescura. Esto no solo ayuda a mantener los alimentos frescos por más tiempo, sino que también evita la contaminación cruzada y el deterioro prematuro, ya que muchos envases pasan por lugares poco higiénicos antes de llegar a tu refrigerador.

Optimiza la ventilación y circulación del aire

Mantén un orden adecuado dentro de tu nevera y evita saturarla. Esto permitirá que el aire frío circule de manera eficiente, garantizando una mejor conservación de los alimentos y productos. Además, verifica periódicamente que los conductos de ventilación no estén obstruidos para asegurar un flujo de aire óptimo.

Control preciso de la temperatura

Asegúrate de que la temperatura de tu nevera se encuentre entre 1 y 4 grados Celsius, mientras que el congelador debe mantenerse a -18°C. Evita almacenar productos congelados a temperaturas superiores a -10°C, ya que esto puede comprometer su calidad y seguridad alimentaria.

Enfriamiento adecuado de alimentos cocidos

Después de cocinar un plato, permite que se enfríe antes de colocarlo en la nevera, especialmente si está caliente. Introducir alimentos calientes directamente en la nevera puede elevar la temperatura interna, poniendo en riesgo la frescura y seguridad de otros alimentos almacenados. Se recomienda esperar al menos 2 horas antes de refrigerar alimentos recién cocinados.

Descongelación planificada y segura

La descongelación en el refrigerador es el método más seguro y eficaz. Planifica tus comidas con anticipación y saca las porciones congeladas que desees descongelar con al menos 24 horas de antelación. Colócalas en la parte inferior de la nevera para evitar la contaminación por goteo y garantizar una descongelación uniforme y segura.

Gestión inteligente del inventario

Mantén un control regular sobre los alimentos almacenados en tu nevera y realiza rotaciones periódicas para evitar que los productos caduquen o se echen a perder. Una nevera desordenada no solo dificulta encontrar lo que necesitas, sino que también puede llevar al desperdicio de alimentos debido a la pérdida de visibilidad. Implementa un sistema de etiquetado o una lista de inventario para mantener un seguimiento eficiente de tus alimentos.

En definitiva, la seguridad alimentaria no debemos tenerla en cuenta únicamente en el momento de la preparación de los alimentos, sino también durante su conservación, por lo que es muy importante cómo organizar la nevera.

Mantener nuestra nevera limpia y conservar bien los alimentos puede ayudarnos a prevenir muchas enfermedades.

Llevando a cabo una buena refrigeración evitaremos el desperdicio alimentario.

Sandra Soler

Elisa Escorihuela

Nutricionistas en Valencia

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